Mi nombre es Sofía Bentancor, y en mi tiempo libre me gusta escribir sobre política... Bueno, no. Pero sobre temas igual de importantes. Si te interesa tener evidencia de que hay gente igual o más demente que vos, te recomiendo que me leas... o no. Mejor no te recomiendo nada, después me vienen a acusar de mala influencia y se pudre todo. Sé libre. Yo no te dije nada.

sábado, 21 de mayo de 2011

Celulares

Cada día salen al mercado celulares con más chiches. Ya sea cámara de fotos, mp3 o lustra muebles, se hacen mas populares y mas caros. Porque claro, ¿a quien en su sano juicio se le ocurre comprar un celular para hacer llamadas y mandar mensajes?  ¡Los chiches son de vital importancia! ¿Qué hacés si vas por la calle y necesitas un pañuelito porque estas resfriado? ¡Te comprás un celular con dispensador de papel higiénico! ¡Si, Si, Si! Por solo 18.000 pesos tenés dispensador de papel higiénico las 24 horas del día. Pero… ¿y si querés impresionar a una minita con tus habilidades? Tenemos el nuevo Iphone con yo-yo, para que hagas trucos que la dejen catatónica.  Ninguna mujer se resiste a los encantos de un hombre que sabe usar un yo-yo.
Creo que los celulares veteranos tienen algo que los nuevos no, un mecanismo antirrobo. Así como lo escuchas, o lees, mejor dicho. Vas por la calle con un Nokia 1100 y los ladrones automáticamente se alejan. La tecnología vieja tiene ese dispositivo que repele a los chorros.  Y la verdad, es que hasta ahora no he escuchado de ningún celular, de esos que los sacudís y sacan patas, que tenga un dispositivo de esta índole.  Es más, tienen un imán para robos. Se ve que los ladrones tienen urgencia por un dispensador de papel higiénico.
¿No odiás esos días que vas en el ómnibus escuchando música y querés escuchas Xuxa en vez de Rafaela Carrá? Esta situación te obliga a apretar una tecla. ¡Pero ahora tenemos el nuevo celular que cambia de canción cada vez que saltás! No más teclas, que  lo único que hacen es causar artrosis. Cambiá de canción de forma divertida y practica, no solo te librás de ese incomodo movimiento de el dedo pulgar, ¡sino que también haces gimnasia! Los nuevos celulares te libran de situaciones incomodas con soluciones innovadoras.
Pero aunque lo de adentro es lo que cuenta, nuestra sociedad consumidora también se fija en el exterior -el principito estaría indignado- del celular; si es rectangular, si tiene tapa, si tiene un pegotín de un perrito que se parece al que tuviste cuando eras chico, a ese que llevaron a una granja de la que nunca volvió. Pero en lo que más se fijan es en el tamaño: cuanto más chico, mejor.  Leve contradicción.