No sé qué escribir, la puta que me
parió. Perdón mamá. Así que voy a escribir sobre escribir. ¡Ven
a mí, inspiración! Ya inspiré y mis pulmones se llenaron de aire.
Hablando de respiración, tendría que aspirar, el piso esta
excesivamente mugriento. Tan mugriento que estoy pensando en no
caminar en medias. Pero me encanta caminar en medias, especialmente
porque soy la única en la casa que lo hace, me da una sensación de
rebeldía. No, rebeldía no; originalidad. Dentro de los parámetros
de las cuatro paredes de mi casa, claro está. Todos tenemos nuestros
límites.
Escribir sobre escribir. Ahora no tengo
más ganar de escribir sobre escribir, pero me embola tener que subir
un párrafo con el mouse y borrar la frase que decía de qué iba a
tratar el texto así que voy a escribir muchas veces la palabra
escribir y sus sinónimos para dar la sensación de que en este
párrafo estoy evidentemente profundizando en el tema que presenté
en el primero, cuando en verdad solo estoy divagando. No es que me
moleste escribir sobre redactar (o redactar sobre escribir), pero con
mis conocimientos de lo que es escribir podría pasar horas y horas
en frente a la computadora mirando una mosca caminando por el
monitor, más específicamente sobre la hoja de Word, atraída por la
luz o el adsl. Ahora no hay una mosca en la pantalla, lo que me
impide no escribir sobre escribir mientras intento escribir sobre
escribir, sabiendo que voy a fallar en el intento. Así que me
resigno a seguir tipiando ya que no hay mosca que me salve. Pero yo
quería escribir, por lo que no me puedo quejar mucho de la ausencia
de mosca, ya que está ayudándome a escribir sobre lo que su
ausencia me provoca.
Siguiente párrafo. Ejem, ¿de qué
hablo ahora? Hay que llenar espacios, demasiada presión. Me siento
un cirujano cardíaco que perdió el corazón del donante en el 104 y
llega a la sala de operaciones con un “no saben lo que me pasó”.
Por supuesto que ese contratiempo se puede solucionar con un poco de
sentido común, un corazón de vaca y un “Señora, lo siento tanto,
no soportó la operación...”. Pero mi problema requiere
imaginación, de la cual carezco en este momento, o la capacidad de
payar, la cual está tomando las riendas de este texto.
Creo que este va a ser el ultimo
párrafo, tengo la sensación de que se está apagando la lucecita
del paye. Se debilita, me tengo que apurar. ¿Qué comentario puedo
agregar? Algo que resalte lo tratado en lo escrito…
A la flauta que soy deforme.
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